Conductor de Martín Elías relató como ocurrió el accidente que le costó la vida al artista

Tras la muerte del artista Martín Elías y los sinnúmero de señalamientos que lo subrayan de conducir en exceso de velocidad, Armando “Mando” Quintero Ponce, el conductor de la camioneta de placas de Bogotá, donde se transportaba el cantante de música vallenata junto a otros miembros de la agrupación musical, rompió su silencio en medio del dolor y la desesperación por ya conocidos fatídicos resultados del accidente.

Armando “Mando Quintero, quien tras el accidente sufrió heridas y fracturas en sus brazos solo llevaba tres semanas trabajando para Martín Elías, afirma en la entrevista concedida a la periodista Jennifer Polo del diario El Pilón que”es falso que yo iba conduciendo a 220 kilómetros, porque en una vía de esas es muy difícil manejar a esa velocidad”.

En su relato describió lo sucedido así. “Nosotros salimos del toque en Coveñas y en el trascurso sobrepasamos al vehículo en el que se transportaba Rolando Ochoa, luego nos orillamos en la carretera y ahí Martín aprovechó para cambiarse de ropa, llegamos hasta el trayecto donde la carretera presentaba muchos baches o grietas, es en ese momento donde alcanzo a ver una moto que va con dos personas pero en el centro de la carretera, de un lado a otro, por lo que asumí que estaban tomados. Me cambio de carril ya que es una vía por la que se puede adelantar y no venían más vehículos, pero cuando ya casi sobrepaso a la motocicleta, el conductor que iba casi en el centro, se lanzó más hacia el carril en el que yo venía y evitando arrollarlos, me abrí aún más a la izquierda, cuando quise retomar el carril, como es puro ‘bache’, la camioneta perdió el control y comenzó a dar vueltas”.

Afirma que durante 8 años trabajó con el también artista y acordeonero Sergio Luis Rodríguez y nunca ocurrió el incidente, entre lágrimas lamenta lo ocurrido “No se porqué el destino es así yo estaba trabajando en una mina y martín esperó 7 días para que yo me decidiera a trabajar con él porque ya había escuchado de mu trabajo. Hugues Martínez también me recomendó”

NO ME PERCATÉ SI MARTÍN TENÍA O NO EL CINTURÓN PORQUE IBA PENDIENTE DE LA CARRETERA, LA IMPRUDENCIA FUE DE LA MOTO, QUE YO ASUMO QUE IBAN BORRACHOS, ME LE ABRÍ BASTANTE PARA NO ARROLLARLOS Y AUN ASÍ NO SE APARTARON DEL CARRIL”, RECALCÓ EL CONDUCTOR.

En su memoria tiene grabado esos instantes en que ocurrió el trágico accidente”Estaba trabajando con él desde hace dos o tres semanas, alcanzamos a viajar a Bucaramanga, Cartagena y Barranquilla. En el momento del accidente quedé consiente, cuando la camioneta empezó a dar vueltas yo miro a mi lado y estaba Martín, pero después de varios segundos vuelvo a mirar y ya no lo veía, llegué a pensar que se había salido por la puerta, pero ya luego lo que dicen es que, al parecer, él se salió por el vidrio de adelante, porque los vidrios de las puertas no se alcanzaron a romper, por lo menos los dos de adelante”.

Continúa su relato“No veía la hora de que la camioneta dejara de dar vueltas, cuando esto pasó quedó encendida, yo la apagué y con mucho dolor en mis manos me quité el cinturón, busque la forma de salir por la parte de atrás porque las puertas no abrían. Dentro de la camioneta estaba Alex Ramírez, nos bajamos y vimos a ‘Pichón’ tirado en el suelo y buscamos enseguida a Martín”.

Según el conductor, Martín Elías estaba consciente y alcanzó a pedirle agua, cuando este va en busca del líquido a la camioneta “iba pasando Rolando, intentamos subir a Martín con otros compañeros que se transportaban con él, ayudamos a montarlo en una Hilux que nos brindaron para auxiliarnos, pero no fue posible, a Martín le dolía mucho la parte de la espalda, nos decía “me puya algo, me puya algo”, pero lo pasaron a la camioneta de Rolando y lo llevaron hasta el centro de salud”.

“Mientras el carro dio vueltas me puse las manos en la cabeza y el golpe de la bolsa de aire me lesionó el brazo derecho, tuve fracturas de la tibia en el brazo derecho y también en las falanges del dedo anular y meñique de la mano izquierda. A pesar de los dolores de mis heridas, me quedé en el lugar, me dolía más ver la gravedad de las heridas de Martín, luego las personas empezaron a acercarse a desvalijar la camioneta y llegó la Policía” agregó

Según Armando Quintero el corto tiempo compartido con el artista no fue impedimento para lograr estrechar una amistad que veía como una regalo del cielo“Me sentía muy feliz por estar trabajando con Martín, lo vi como una oportunidad de Dios ya que él era un excelente ser humano, esto me ha partido el alma, yo luego del accidente no sentía las dolencias de mi cuerpo, si no el dolor de verlo tirado muy mal herido”.

Sostuvo que tanto él como sus acompañantes habían descansado, se hospedaron una noche en un hotel en Cartagena, llegaron temprano al toque y durmieron en la camioneta.

Quintero, quien luego de separarse del acordeonero Sergio Luis Rodríguez, laboró durante seis meses en una empresa minera de la región, a petición de Martín decidió dejar a un lado este empleo.

“En una mina uno gana mucho más dinero, pero yo preferí trabajar con Martín Elías porque sabía de su gran corazón, de todo lo bonito que le trasmitía a las personas, yo sentía que tenía años trabajando con él por la confianza que me brindó. Me siento afortunado de haber compartido con él, ver como se comportaba con sus hijos y esposa en Cartagena”

Entre las anécdotas que más llegan a su mente en este momento de tristeza y desazón, Armando relata cómo alegró al artista enterarse que a su papá (el compositor Armando León Quintero), Diomedes Díaz había grabado una de las composiciones.

“Una de las cosas que alcanzamos a conversar en otros viajes fue que mi papá Armando León Quintero Ponce era compositor y que su papá, Diomedes Díaz, le había grabado la canción titulada ‘Amor ausente’, él la buscó en su celular y me comentaba que había sido muy buena esa canción. También recuerdo que hablamos sobre mi hijo, quien toca acordeón y me alentaba, me decía que cualquier día nos lo llevaríamos para que se subiera a tarima”.

Con la voz quebrantada, aseguró que al ver a su jefe tendido en el suelo, se arrodilló ante Dios a implorar salud por Martín Elías.
Reconoce y lamenta la gravedad de la tragedia, así como también enfatiza sus años de experiencia y responsabilidad en este trabajo que implica peligro.

 

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