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Y esa misma noche, el artista cartagenero decidió grabar en su siguiente producción musical ese tema vallenato que le encantó.

Para lograr su objetivo empezó a atar cabos y, gracias al apoyo de su esposa, en ese entonces Mary Luz Alonso, se comunicó vía telefónica con el productor musical de Radio Guatapurí, Celso Guerra Gutiérrez, quien contactó en Valledupar al autor de la obra ganadora. Después, Joe decidió que su acompañante fuera el acordeonero Emiliano Zuleta Díaz, quien aceptó de inmediato, además porque pertenecían al mismo sello disquero.
Cinco meses después se logró el folclórico propósito en Bogotá, ciudad donde grababa el conjunto de los Hermanos Zuleta, y al siguiente año apareció la producción Joe en sol mayor, para el sello Sony Music.
Pasados trece años, Emiliano Zuleta Díaz rememora ese acontecimiento que le permitió moldear con su acordeón la voz del gran ídolo de la música colombiana.
“La verdad fue que a Joe, a quien no me he cansado de llorar por su partida, esa canción de ‘El viejo moderno’, como conocimos al compositor guajiro Luis Cujia, le encantó de entrada. Fue amor a primera oída, y fue tanta su emoción con esa canción, que invitó al compositor a Barranquilla para que se la cantara en vivo y en directo, y con el bailaito llamativo que tenía”, recuerda Emilianito Zuleta.
Después de rememorar la emoción del Joe por ese merengue vallenato, cerró los ojos para lograr que su pensamiento se estacionara en el tiempo, y continuó: “Cuando estábamos en la grabación de nuestro disco ‘La trampa’, año 1998, llegó Joe y acordamos todo sobre la canción. La pista la hizo uno de nuestros coristas, Jairo Negrete, claro, de común acuerdo con el tono y con el tiempo de la canción; incluso Joe dijo que no se le iba a meter coro, porque él la iba a cantar toda”.
Efectivamente, al grabarla, el artista nacido en el barrio Nariño poco utilizó el papel con la letra de la canción, porque de tanto cantarla ya se la sabía. “La grabó sin mucha demora y, hasta regaló el saludo: ‘Y vengo con Emiliano, con el acordeón tocando. Para Valledupar, de parte del Joe. Esto viene con cariño’. Después de lograr el objetivo, nos fuimos a celebrar ese acontecimiento”.
En medio de los recuerdos, Emiliano Zuleta dice que “la primera persona que en Valledupar escuchó la canción antes de salir el disco fue Consuelo Araujonoguera, ‘La Cacica’, quien se emocionó mucho y dijo que Joe Arroyo era un genio de la música, hasta lo llamó para felicitarlo, porque para un cantante salsero y de música afrocaribeña acomodarse a cantar un vallenato, y precisamente un merengue, que como dijo Leandro Díaz es el bozal de los cantantes, no era fácil. Él lo hizo con altura y una calidad extraordinaria”.
Y grabó otra canción

Untado de recuerdos, Emilianito Zuleta soltó una primicia: Joe Arroyo también grabó ese día otra canción que está en poder de la disquera Sony Music y nunca salió al mercado.
“Joe también grabó ese día un clásico de la música vallenata. Se trata del paseo ‘Por ella’, de la autoría del compositor Esteban Montaño, la cual grabé con mi hermano Poncho en 1982. Entonces, ‘El Gago de Oro’ tomó su acordeón, miró para el cielo y empezó a tocar y cantar:
“Ayer pasé por su casa y no estaba,
sabiendo que mi regreso es por verla.
Con tantos deseos que tengo de amarla
y sabe que estoy sufriendo es por ella.
Por ella es que estoy así,
por ella es que estoy fregao.
Me vas a dejar morí, morenita,
por falta de ese remedio negao”.
Volvió a cerrar sus ojos, y unas lágrimas se asomaron, las que desaparecieron en segundos después de usar un pañuelo, y enseguida acotó: “Ese día fue algo emocionante, ver cómo Joe cantaba esa canción a la que le puso todo su sentimiento. Ojalá la Sony Music la saque para que escuchen al Joe vallenato, ese que con su estilo único le regaló tantos honores al folclor de nuestro país”.
El acordeonero y compositor volvió a ponerse triste. “Cuando Joe Arroyo murió, yo iba para Estados Unidos, lo lloré con sentimiento y con el alma. Uno, porque fue mi gran amigo; dos, porque fue un extraordinario artista, y tres, porque se murió de esa manera y, para que entiendan su grandeza, no supo ni morirse, porque todos creemos que está vivo”.
La partida de Joe Arroyo le despertó la musa a Emiliano Zuleta Díaz, y por estos días está dedicado a componerle una canción al amigo que conoció muy de cerca y, con quien tuvo el honor de grabar un merengue ganador del concurso de canción inédita del Festival de la Leyenda Vallenata. Además, porque en medio de las lágrimas y los recuerdos se entremezcla el momento en que lo conoció en Barranquilla, exactamente en la caseta Matecaña, donde le escuchó cantar esas canciones que hoy lo tienen convertido en una leyenda.
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