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Acordeoneros
El acordeonero es junto al cantante, el artista de mayor reconocimiento en los conjuntos o agrupaciones vallenatas. Vale la pena resaltar algunas anécdotas de acordeones que pertenecieron a dueños ilustres.
Acordeón “Blanca Noguera” Lorenzo Morales, por los años 1942 a 1943, época en que ya gustaba, tenía fama y los demás le tenían rabiecita, como él lo manifiesta. Luego de pasar una noche amarga en el barrio La Garita donde Las Rojas, y en el Cañahuate, porque los acordeoneros de las cumbiambas y merengues no quisieron prestarle el instrumento, entre ellos Alberto Pertuz, resolvió amanecer a palo seco en la plaza con los Galindo y los Nieves, a esperar las siete de la mañana para ir a la tienda "La Nueva Paciencia", de don Jacob Luque, a comprar uno que sus amigos le habían ofrecido. Lo solicitaron y por dos oportunidades el dependiente le trajo de los de un solo teclado, aunque no le asustaron porque eran de los mismos que había usado, entonces el propietario le dijo: "Te voy a sacar uno que si te va a gustar, vale veintisiete pesos". Trajo un Moruno de dos teclados y ocho bajos, color negro amas blancas, madera reluciente - "se podía uno afeitar - era una lindura, era un lujo, al verlo yo lo puse "Blanca Noguera" distinguida dama de Valledupar, de belleza sin igual y esposa de Santander Araujo, mi gran amigo, así como lo era Virgilio Baute, el doctor Molina y su esposa Mercedes"- Cuenta Moralito-.
Acordeón “La Morena”
Emiliano Zuleta Baquero tuvo conocimiento del acordeón de Moralito, los Jagüeros amigos de Zuleta se reunieron, le propusieron a Pablito López (de los primeros Pablos) le vendiera el acordeón que era de segunda, se cerró el negocio, también era de dos teclados y tuvo un valor de veinte pesos. Ya Emilianito tenía la rasquiñita con Morales y para estar en la tónica bautizó su nuevo instrumento como "La Morena".
Morales tiene un acordeón que llaman "Blanca Noguera" /y yo también tengo el mío que se Ilama "La Morena…
Fue con este acordeón que se acompañó el Viejo Mile para hacer la inmortal obra "La gota fría".
Acordeón “El Tigre de la Montaña”
El dinástico Juancito López, en La Paz, tuvo un acordeón que le puso "El tigre de la montaña", porque tenía unos bajos roncos y profundos como el rugido de este felino.
No debemos olvidar que nos han dado importantes reconocimientos y poseemos títulos nobiliarios con el acordeón:
En el año 1982 los hermanos Zuleta deslumbraron al Rey de Suecia cuando fueron invitados por García Márquez a recibir el premio Nóbel de Literatura; Israel Romero se coronó campeón mundial del acordeón en 1988 en EE.UU.; lo mismo hizo Alfredo Gutiérrez después en la cuna de este instrumento- Alemania - y en Valledupar, por el hecho de demostrar ser el mejor en su interpretación, hasta ahora somos súbditos de veinticuatro Reyes y un Rey de Reyes.
La intimidad afectiva del músico por su acordeón ha sido demostrada y puesta al descubierto con hermosas melodías. “Este pedazo de acordeón donde tengo el alma mía también tengo mi corazón y parte de mi alegría Por si acaso yo me muero les voy a pedí un favor me llevan al cementerio este pedazo de acordeón. “
El Tornillo E' máquina, por ser uno de los primeros acordeones que llegaron a nuestra tierra, merece hacerle su descripción:
Es un acordeón diatónico de tipo germánico con dos teclas de bajo cuchara y una o dos filas de botones en el lado atiplado, con teclado abierto o cerrado equipado con dos, tres o cuatro válvulas o pistones que algunos dicen eran las parecidas al tornillo de máquina, otros opinan que era que traían unos tornillos por donde desarmarlos muy parecidos al anteriormente mencionado- cuando todas las válvulas están hundidas, naturalmente, la dulzaina no suena. En el modelo con dos válvulas, con una levantada, un tono de la dulzaina suena. Con la segunda válvula levantada, otro tono de la dulzaina opera tornándose ligeramente como una variante no lo suficientemente discordante pero adecuada para proveer un efecto trémulo y placentero. En el modelo con tres válvulas la tercera opera un tono de la dulzaina afinando un octavo más bajo que el tono operado por la válvula número uno, y en el modelo de cuatro, la cuarta opera otro tono de la dulzaina afinando un octavo más alto que el tono operado por la válvula número uno. En el argot de los técnicos nuestros esto quiere decir que se cambia de sonido natural a sonido tapado, armonizado y transportado grueso. La cerradura está en la mitad del acordeón. Como punto de apoyo trajo una trenza de cuero afianzada en el centro del diapasón que le llaman manigueta.
Otro aspecto importante para destacar es lo siguiente: A raíz del bloqueo comercial generado como consecuencia de la segunda Guerra Mundial, este instrumento desapareció por mucho tiempo. Se crea la necesidad de arreglar los acordeones en mejor estado con los pitos de los más viejos, los cuales finalmente también se agotan; y es cuando aparece el ingenio del arreglador hoy conocido como técnico de acordeones, echando manos a los cachos del ganado, a los relojes de cuerda, a las láminas de acero, entre otros materiales, para hacer los pitos o lengüetas.
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